VIEDMA(AV).-
Llevar el arte a los jóvenes. Esa fue la premisa de una exitosa
experiencia interdisciplinaria que concluyó la semana pasada en un
secundario de esta localidad y que concentró diferentes talleres, como
graffiti, teatro, guitarra y, entre otros, expresión plástica.
Las
jornadas -convocadas por el CEM 4 de Viedma- comprendieron diferentes
talleres artísticos de alumnos de 3º, 4º y 5º año. Bajo el nombre "Y
ahora... Arte", el proyecto se generó en un grupo de profesores a raíz
de una experiencia anterior en la que los alumnos estuvieron en
contacto con una muestra integral de artistas regionales. La propuesta
apuntaba a reafianzar la sensibilización por el arte.
Liliana
Parodi desde la plástica, Miriam Garbocci y Silvia Salinas desde
literatura, Diego Magnin y Laura Otero desde música, con la
colaboración del preceptor Lautaro Iturburu, aportaron los argumentos
para elaborar estas jornadas donde los jóvenes saldaron una deuda
pendiente con el arte. También participaron artistas de la comarca.
En suma, se organizaron talleres de escritura, graffiti, teatro, guitarra, canto, teclado, narración oral y expresión plástica.
La
directora del establecimiento, Marcela Capkob destacó la "experiencia
del proyecto de arte para los alumnos por "el entusiasmo para
participar en los talleres. Han empezado disfrutando con una muestra de
distintos artistas del medio: artistas de La Salamandra, narradores
orales y músicos de la Escuela Alcides Biagetti. Este período los
preparó para todos estos talleres que ahora integran", manifestó.
El
próximo viernes se concretará una puesta en común con todo el resto de
la escuela. Los talleres abrieron para muchos alumnos las puertas al
mundo del arte, pero además dejaron al descubierto ciertas falencias y
deudas en el plano educativo. "La idea es poder realizarlo nuevamente
el año que viene. Entendemos que sería bueno que esto estuviera
incluido en la currícula. El trabajo y el disfrute con el arte. Hay que
tener en cuenta que a partir de cuarto y quinto año los chicos no
tienen ni plástica ni música, sólo materias muy específicas. La
esperanza es que en el futuro, el arte tenga su espacio dentro de la
educación", agregó Capkob.
El graffiti y los chicos
Todos
los talleres recibieron la amplia aceptación de los alumnos. El taller
de graffiti, a cargo de Roberto Moscoloni, fue uno de los más
concurridos.
Angelina Valdesari tiene 17 años y cursa cuarto año.
"A mí me gusta. Es una nueva forma de expresar lo que uno siente y
trasmitirlo al resto de las personas", comentó.
"Hay chicos que
no hablan con sus compañeros y acá se relacionan abiertamente", dice
Rosana Bayer, que cursa tercero, a lo que agrega: "la idea del taller
me parece buena para que todas las personas se puedan expresar, hablar
y compartir cosas juntos".
Cristian Miller también estuvo en el
taller del graffiti. Tiene diecisiete y está en tercero. "En este
taller aprendimos a hacer poesía, dibujar y recolectar otras cosas. Nos
pudimos conocer con algunos compañeros y nos pudimos integrar
trabajando", contó.
La mayoría de los alumnos coincidieron en
que los talleres les ayudaron a comunicarse con sus compañeros y a
disfrutar de algo que en los últimos años del cursado sienten que les
falta: el contacto con el arte y la música.